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“Rugby DEP”
No sé mucho de rugby, pero me empezaba a gustar. Lo vivido este domingo en Bruselas, me hace dudar de lo que me atraía de este deporte: de su fairplay, de su nobleza y de su caballerosidad. Aunque siempre lo admiré, fue hace una semana cuando obligado por trabajo tuve que iniciarme aceleradamente en el conocimiento de sus reglas de juego, sus normas y sus códigos.
Así que en éstas, me planté en el España-Alemania en “La Complu” y fue un espectáculo, un partidazo. El “XV del León” se jugaba la clasificación para el Mundial de Rugby de Japón y no defraudó. Se impuso de forma contundente y con un gran juego ante casi 16.000 agradecidos espectadores que disfrutaron de una gran mañana de Rugby. La clasificación para el Mundial de Rugby se veía muy cerca; solo faltaba un último paso: ganar a Bélgica, y los que saben de esto, aseguraban que estaba hecho, que era fácil, muy fácil incluso. Lo imposible había sido ganar a Rumanía en su casa y se ganó; lo difícil era también ganar a los alemanes y se ganó; así que lo fácil era ganar a Bélgica que además no se jugaba nada. Pero esta vez lo imposible sucedió y se perdió. Un adiós casi definitivo a Japón, al Mundial de Rugby.
Pero no fue la derrota lo que dolió de ayer, ni siquiera la no clasificación para el Mundial; la verdadera decepción fue dejar de creer en el Rugby. Resultó que la deportividad, la nobleza y el juego limpio tan admirable y del que tanto se presume se convirtió ayer en marrullería, robo y juego sucio. El rugby descendió ayer de nivel y perdió lo mejor que tenía.
Mi particular principio del fin se produjo en el descanso, cuando España ya perdía pero aún tenía posibilidades reales de remontar. Al cruzar el campo para situarme más cerca del ataque de España, a la altura de banquillos me cruzé con Sevi, el delegado del equipo nacional, y lo ví triste así que intenté animarle:
-“Ánimo Sevi! Esto se remonta ahora mismo, en cuanto empiece el segundo tiempo”
Su respuesta fue una bofetada de realidad que me dejó helado:
-“No hay nada que hacer. no hay nada que hacer. Hay órdenes directas desde arriba para que Rumanía vaya directa al Mundial. Así que no tenemos nada que hacer”
El bofetón de Sevi no me despertó del todo, pero me puso en alerta y lo sucedido en el segundo tiempo lo confirmó. Tras asistir a varias tanganas, insultos desde la grada, protestas continuas de jugadores contra el árbitro, un arbitraje que no fue tal, jugadores perseguiendo al colegiado tras el pitido final, otros aplaudiendo irónicamente su actuación, algunos evitando lo que parecía un linchamiento….
No parecía Rugby, no lo era. Volviendo al árbitro, cuando por fin consiguió abandonar el campo, y refugiarse en el vestuario, la policía tuvo que hacer guardia en su puerta, y escoltarlo hasta el coche para que nadie le molestase en su “huída” y es que, tras lo ocurrido, decidió abandonar las instalaciones antes del obligado “tercer tiempo” en el que por tradición los jugadores de ambos equipos y también los árbitros comparten comida y bebida amigablemente tras el partido; una más…
Mi admiración por el Rugby con respecto al otros deportes de equipo, se quedó ayer en el Petit Heyzel de Bruselas, o mejor dicho se quedó en el Campo de “La Complu” donde había nacido y murió ayer en el pequeño Heyzel, en Bruselas. Rugby, descanse en paz
Publicado en Marca el 19 de marzo de 2018
http://www.marca.com/rugby/opinion/2018/03/19/5aaf884c22601da2178b4590.html
Mbappé y su portada de Marca
Uno es consciente del prestigio que atesora MARCA cuando el Paris Saint Germain de Mbappé, Neymar, Cavani, y Di María, te invita como único medio deportivo internacional a acompañarles durante su estancia en Doha, ciudad natal de Nasser Ghanim Al-Khelaïfi, el multimillonario presidente del PSG y que sabe algo de comunicación ya que también es el dueño de Bein Sports.
A quien escribe también le sorprende, que estando en un país de Asia, la gente reconozca con admiración y sorpresa que MARCA esté en su país. Por poner un ejemplo, si dices MARCA lo conocen, lo repiten y te lo confirman nombrando al Real Madrid, al Barcelona, y al Atlético, y cómo no a Messi y a Cristiano; para ellos todo eso es MARCA.
Reconozco que viviendo en un mundo global y viendo los números de visitas a MARCA.com quizás todo esto no debería de sorprenderme tanto. Pero sí, me sorprende y a la vez me enorgullece que sea así.
Pero cuando uno ya parece asumirlo y tiene la capacidad de sorpresa bajo mínimos, llega Mbappé, el sustituto natural de Messi y Cristiano como mejor futbolista del mundo, y con sus 19 añitos recién cumplidos, ves como tras sentir curiosidad al ver la portada de MARCA, ese día dedicada a Messi como Pichichi, y bromear acerca de que quizás la próxima portada será para él, su cara se ilumina, y su gesto cambia a una abierta sonrisa, que ya no pierde durante todo nuestro encuentro.
Así que como lo prometido es deuda, y el ambiente muy propicio con Mbappé, en lugar de recurrir a photoshop, decidimos hacerlo como se debe hacer, sin truco ni cartón. Así que recortamos a mano el interior de la portada de MARCA y dejamos el interior hueco para que Kylian Mbappé se enmarque él mismo dentro de ella. Kylian ya la tienes, ya eres portada le digo mostrándole la foto; sonríe y suelta un “Merci, Génial! C’est super!” El reto va más allá: la próxima cuando seas el mejor del mundo, con el Balón de Oro.
Publicado en Marca el 27 de diciembre de 2017
http://www.marca.com/futbol/champions-league/2017/12/27/5a4382e1468aebd1188b4616.html
“O Fenômeno”
– Hola David, acabo de subir las fotos de la secuencia completa de la jugada de Ronaldo, no se si has visto la jugada… ¡que cabrón!, el gordo, ¡qué bueno es!
– Claro! Pero sube también varias de Figo que tiraré la crónica con él….
Figo? …
A ver: Lo de Figo es un golazo; un libre directo que atraviesa la telaraña de la escuadra.
Bien, impecable, perfecto, espectacular, pero sin más.
Pero lo de Ronaldo…
Hablamos de Ronaldo Nazario, de “O Fenômeno” de la creatividad, del arte, de pasión, de sentimiento, de alegría, de Brasil, de potencia, de fútbol, de quien aunque parece que venía de comerse literalmente a un par de defensas de su anterior pachanga, volvió a jugar, a bailar, a brillar, a dibujar una jugada de regate en carrera que dejó petrificado a Tommasi y a todo el estadio durante tres segundos. Uno … dos …. tres ….. y ¡ovación! ¡Tremendo! Ronaldo de nuevo en acción. Tres segundos de gracia, de los que guarda la memoria, de los que hacen que merezca la pena el partido, aunque éste ya la merecía por una causa justa. El Corazón Classic Match, fue muy classic, poco match, y del corazón, se encargó Ronaldo, “O Fenômeno” una vez más.
Publicado en Marca el 12 de junio de 2017
http://www.marca.com/futbol/real-madrid/opinion/2017/06/12/593e806dca47416c318b45f2.html
“PSG – Real Madrid, algo más que un partido”
El último partido oficial entre el París Saint Germain y el Real Madrid fue hace 22 años, el 18 de marzo de 1993. En aquel momento la colonia española de inmigrantes en Francia contaba con 300.000 españoles, en su mayoría llegados a Francia en la década de los 70 en busca de trabajo, trabajo que por aquel entonces, escaseaba en España.Eran años duros en nuestro país y Francia era una de las opciones laborales de aquellos que pretendían un futuro para ellos y sus familias.
Una vez en Francia, a pesar de ser el país vecino, el cambio era radical; todo era distinto: el idioma, el clima, la comida, las costumbres, los horarios, e incluso el carácter y la forma de ser. El francés, no era ni latino ni mediterráneo; era francés y europeo. Había pues, pocas opciones de sentirse “como en casa”.
Los fines de semana los españoles se juntaban y aprovechaban el descanso laboral para no perder su esencia, sus costumbres: tortilla española, jamón serrano, empanada, paella… Pero había otro nexo que les permitía seguir sintiéndose españoles: el fútbol, y por aquel entonces, el Real Madrid, que representaba el fútbol español mejor que ningún otro. El resto de equipos como el Barcelona y por supuesto la Selección Española, también eran motivo de unión entre los españoles en Francia, pero sobre todo lo era el Real Madrid; era el que más aficionados tenía fuera de España, y también el que más lejos llegaba en las competiciones europeas.
El español inmigrante en Francia estaba bien considerado: muy trabajador, serio y responsable; pero aunque algunos llevasen ya varias décadas en Francia y aunque sus hijos fueran ya nacidos en Francia, la sociedad francesa, siempre tan elitista y clasista, no veía al español cono un ciudadano más; era un inmigrante… No era un problema, si el no daba problemas. No se si me entienden…
Cuando en Francia un equipo español se enfrentaba a uno francés, nadie vivía el encuentro con más pasión y ganas que un inmigrante; suelen contar los españoles que vivieron en esa época en Francia, que hay que salir de España para saber lo que significa realmente querer a tu país: “Nadie quiere más a su país que aquel que lo ha tenido que dejar para irse a trabajar a otro” cuenta Martin Lorenzo, uno de los españoles a los que le tocó vivir esa época como emigrante en París.
“Cuando un equipo español jugaba contra un francés los españoles que vivíamos en Francia estábamos deseando ganar para sacar pecho; era nuestro momento, y al Real Madrid se le temía en Francia; además, en esa época daba igual de qué equipo español fueras, del Madrid, del Barcelona, o del Sevilla; aquí no había rivalidad entre equipos españoles; la rivalidad era solamente con Francia, con los franceses”
El 2 de marzo de 1993 se enfrentaron en partido de ida de la Copa de la UEFA el Real Madrid y el Paris Saint Germain. El resultado fue de 3-1 para el Real Madrid. La vuelta pintaba muy bien para el Madrid…
El partido de vuelta se jugaría dos semanas más tarde en París, en el Parque de los Príncipes. Era el escenario perfecto, el orgullo del fútbol galo. La ocasión para los españoles que vivían en Francia, con 3-1 a favor del real Madrid, era la idónea; había llegado la hora de ir al parque de los Príncipes, con la bufanda del Real Madrid y la bandera de España, a presumir delante de los franceses y sacar pecho. Era perfecto, y aunque hubo que hacer un esfuerzo económico importante, para estar ahí, la ocasión lo merecía. Ver como el Madrid eliminaba al equipo local nada más y nada menos que en Francia, en el centro de París, en el Parque de los Príncipes… Sería para los españoles de Francia una gran inyección de moral, de fuerza, y de ánimo y orgullo. Sería la ocasión para caminar por la calle con la cabeza muy alta y por mucho tiempo: Era sin lugar a dudas; el momento soñado, el momento perfecto.
Pero aquel 18 de marzo de 1993 sucedió finalmente lo impensable: el PSG remonto la eliminatoria, y venció por 4 goles a 1. La eliminación fue muy dura en España para los seguidores del Real Madrid. En Francia, sin embargo, lo fue para todos los españoles que vivían allí.
El miércoles PSG y Real Madrid se enfrentan de nuevo; para la mayoría será un importante partido de Champions, pero en París habrá según censo de 2014, 190.000 españoles deseando que el Real Madrid, esta vez sí triunfe en Paris. Para ellos, habrá en juego algo más que un partido de fútbol.
Publicado en Marca el 20 de octubre de 2015
http://www.marca.com/2015/10/20/opinion/firmas/1445329522.html
Las zapatillas mágicas.
El Doctor Litton nos recibe en su casa de Madrid, muy cerquita del Bernabeu. Es un 4º piso, justo encima, en el 5º, vivió Don Alfredo Di Stefano, amigo y paciente del doctor. No está solo, le acompañan su esposa, y 3 invitados especiales recién llegados del Kurdistán Iraquí: Halkawt Mustafa, director de cine, y los hermanos Dana y Wrya, protagonistas de la película que están rodando actualmente: “El Clásico”
Dana y Wrya son hermanos, padecen enanismo y ambos trabajan en un taller de calzado en Kurdistán; están muy unidos, pero hay algo que les hace enfrentarse: su pasión por el fútbol, por sus colores, y sobre todo por su ídolo. Dana, el mayor, de 23 años es fan de Messi, y Wrya de 21 años sueña con ser Cristiano Ronaldo: “Un hombre pequeño de estatura, pero con grandes sueños”, como él mismo presume.
Los protagonistas de esta historia, han viajado a Madrid, gracias al Doctor Miguel Litton, madridista y conocedor del Kurdistán, quien al enterarse de esta historia, y tras varias y complicadas gestiones, para conseguir el visado de Dana y Wria, ha logrado poner el sueño de Wrya al alcance de su mano: conocer a su ídolo, Cristiano Ronaldo, y regalarle las “Klash”, el calzado típico kurdo que Wrya y Dana han estado confeccionando en su taller durante ¡seis meses de trabajo! Y no les falta detalle: de color blanco, el escudo del Real Madrid en el empeine, y el número y nombre de su ídolo en el lateral. “Estas zapatillas duran 200 años, no se desgastan. Se tardan 6 meses en terminar un solo par; las que hemos personalizado para Cristiano y Messi, nos han supuesto 1 mes extra” explica Dana.
Cuesta entender cómo en un lugar tan ajeno al fútbol como el Kurdistán Iraquí, en guerra continua con el Estado Islámico, y donde el grupo yihadista ISIS protagoniza la actualidad diaria, con sus ataques a civiles, secuestros y asesinatos, cuando se juega “el clásico”, la pasión por el Real Madrid y el Barcelona es capaz, de detener el tiempo, y disfrutar de una tregua no pactada, como nos cuentan que ocurrió el pasado 25 de octubre, con la disputa del clásico. La rivalidad entre aficionados blancos y blaugranas, es cosa seria, pocas bromas… “Tras un Madrid-Barcelona, siempre hay incidentes, es normal… Muchos aficionados son detenidos y acaban en prisión, por peleas con los aficionados rivales” nos cuenta Dana. “Si un policía te pregunta de qué equipo eres, y tu equipo coincide con el suyo, puede que te salves; si no, no te libras” Ambas afirmaciones, reflejan la realidad que todavía se vive en Kurdistán.
No es fácil la vida en Kurdistán, sobre todo cuando eres enano, incluso privados de derechos hasta hace bien poco… Ahora empiezan a tener una presencia social activa pero siguen siendo motivo de mofas, desprecios, o en el mejor de los casos, de la indiferencia de los “normales”. Hay 5.000 personas afectadas por esta enfermedad, una media de 40 afectados por cada 20.000 personas, cuando en el mundo es de solo 1 por cada 20.000 personas. “El porcentaje tan elevado de enanismo en Kurdistán, es debido a factores genéticos y endogámicos de la zona” nos explica el Doctor Miguel Litton.
Halkawt Mustafa, director y productor de la película “El Clásico” pretende reflejar en su película, la historia de superación de estos dos hermanos, ayudados por sus ídolos como referente para superar las dificultades. “Pretendo concienciar a la población kurda, del problema que tienen las personas que sufren esta enfermedad, y no hay mejor manera de hacerlo que a través de una historia de fútbol. Si lo cuentas a través de Cristiano Ronaldo y Messi, todo el mundo lo entenderá.” afirma el director.
El sueño de Wrya, se ha cumplido; Cristiano ya tiene sus zapatillas y Wrya la foto con su ídolo. Dana tendrá que esperar su oportunidad, pero él también es feliz. “Se me saltaron las lágrimas cuando vi a Cristiano abrazado a mi hermano”.
La película “El Clásico” se estrenará a principios de 2015, y su recaudación irá destinada a fines caritativos.
Película: El Clásico
Productora: Hene Films & Film Fund
Presupuesto: $ 2,150,000
Director: Halkawt Mustafa
Actores: Dana Ahmed “Messi” Edad 23 años. Estatura 105 cm
Wrya Ahmed “Cristiano” Edad 20 años. Estatura 117 cm
Klash: Calzado típico kurdo. Es de color blanco y hecho a mano con untito de hilo.
Publicado en Marca el 18 de noviembre de 2014
Cristiaaaaaaano Ronaaaaaaldo
2 de septiembre de 2012. Real Madrid 3 – Granada 0
Cristiano Ronaldo marcó 2 goles pero no celebró ninguno de sus goles…
Al término del patido, y en la zona mixta, declaraba ante los medios: “Estoy triste y por eso no he celebrado los goles”
Al día siguiente ponía rumbo a Portugal para concentrarse con su selección.
5 de octubre de 2014. Real Madrid 5 – Athletic de Bilbao 0
Cristiano Ronaldo, marca 3 goles, celebra los 3 por todo lo alto, y el Bernabeu corea su nombre tras cada gol del portugués:
1-0 “Cristiaaaano Ronaaaaaldo”
3-0“Cristiaaaano Ronaaaaaldo”
5-0″Balón de Oro, Cristiano Balón de Oro, Balón de Oro, Cristiano balón de oro”
En tan solo 2 años, Cristiano Ronaldo a pasado de la tristeza, a la felicidad plena. Ahora la grada corea unánimemente su nombre, es considerado por muchos el mejor jugador del mundo, y en lo que va de temporada ha marcado 17 goles en tan solo 11 partidos…
Cristiano Ronaldo, se ha consagrado; el Bernabeu lo dejó claro hace unos días. Es el ídolo madridista indiscutible, y así se lo hizo saber su afición durante ese partido.
Al día siguiente, al igual que hace 2 años, se marchó con su selección, pero esta vez feliz, muy feliz.
“El fotógrafo mariachi”
Hace dos días durante la retransmisión del Alemania-Argelia del Mundial de Fútbol de Brasil, llamó la atención la imagen de un fotógrafo trabajando en el campo con un sombrero de mariachi.
El sombrero lleva 46 años asistiendo a Mundiales de Fútbol y Juegos Olímpicos, y el fotógrafo que apareció en las imágenes de televisión con tan llamativo complemento es el fotógrafo tunecino Hosni Mannoubi.
El “capricho” del sombrero no es un capricho del propio Hosni, sino de su padre, el también fotógrafo Béchir Manoubi. Béchir, hoy ya jubilado y de 84 años de edad, se colocó el sombrero en la cabeza en 1968, y desde entonces recorrió el mundo con este llamativo “mariachi” en su cabeza asistiendo a todos los Mundiales y Juegos Olímpicos que se celebraron hasta la Olimpíada de Atenas en 2004. Casi 40 años fotografiando el deporte de élite con el sombrero de 8 kilos de peso en su cabeza. “No pesaba tanto al principio, pero le fuí añadiendo recuerdos, pins y llaveros y ya su peso ronda los 8 kilos” contaba Béchir en una entrevista en 2002.
La historia de cómo un fotógrafo nacido en Túnez, se pasea por el mundo trabajando con un gorro de mariachi, la explica el propio Béchir: “El sombrero lo llevo desde 1968, durante los Juegos Olímpicos de México; participé en un concurso de fotografía y gané el primer premio que consistió en un cheque de 3.000 dólares y el sombrero de mariachi. Me hizo mucha gracia y desde entonces decidí no quitármelo y lo llevé a todas las competiciones mundiales que se celebraron entre 1968 y 2004″
Béchir se jubiló en 2004 y pasó la cámara y los 8 kilos de sombrero, a su hijo Hosni, que trabaja hoy día en el Mundial de Brasil y porta orgulloso en su cabeza, los recuerdos de su padre: 46 años de fotos y de deporte.
Óliver Torres. Atlético de Madrid. Dorsal 16
“Enhorabuena @atleti ! Partidazoooo, ya solo queda un paso !”
Con este tuit, felicitaba públicamente Óliver Torres a su Club, El Atlético de Madrid, Club al que pertenece, aunque desde hace cuatro meses, el joven internacional Sub-21, juega en el Villarreal, tras marcharse cedido para “foguearse” en el mercado de invierno.
Mientras sus compañeros celebraban sobre el césped de Stamford Bridge la clasificación para la Final de la Champions, Óliver se dejaba los pulgares enviando “wasaps” a todos sus compañeros, al mister, a los fiscos, al utillero, y a todos los que desde que tenía 13 años le han conocido y cuidado en su camino desde los campos de entrenamiento de Majadahonda, al Vicente Calderón. Tampoco descuidó su cuenta de Twitter de la que hizo uso con el tuit mencionado para felicitar genéricamente a los seguidores atléticos.
Seguramente, Óliver llegó a verse junto a sus compañeros de equipo, de rojiblanco, y en el campo del Chelsea… Pero tras la euforia del momento, no debe de resultar nada fácil digerir, que tu equipo, en el que has estado desde pequeño, al que sigues perteneciendo, y del que te has separado hace solo cuatro meses, consiga el logro de “La Final”, la Final de Champions, cuarenta años después, y tú estés desplazado, apartado, cedido. Puede que para esa situación no haya consuelo, aunque sin duda, la cercanía de los tuyos te hace más llevadero ese momento de soledad.
Por suerte, sus amigos habían decidido viajar desde su Navalmoral de la Mata (Cáceres) hasta Villarreal para pasar la festividad del día 1 de Mayo con Óliver. Y así, pudieron ver la semifinal con él, celebrar con él los goles, la soñada clasificación, y también alegrar la soledad del que ve la Final de Champions , uno de los sueños de cualquier futbolista desde niño, tan cerca y a la vez tan lejos… Quien tiene un amigo, tiene un tesoro, y por suerte, Oliver tiene varios.
El día 1 de mayo, se pudo ver al joven jugador paseando por la playa de Voramar, acompañado de su hermano y sus 4 amigos. Ataviado con una gorra, para pasar desapercibido, su gesto era pensativo, quizás tristón. No es ni de lejos el más hablador de su pandilla, pero quien que le ha visto reírse, entrenando y jugando a fútbol, sabe que ese Oli, no era el Oli de siempre. Seguramente, el eco de la sintonía de Champions, no dejaba de sonar en su cabeza, y aunque a buen seguro hizo esfuerzos por entrar en las conversaciones de sus amigos, solo se quedaron en eso.
Toca volver a la realidad, y tras pasar “el día después” en Benicasim, Óliver volverá a los entrenamientos con el Villarreal y el domingo viajará con el equipo para enfrentarse al Sevilla, reciente finalista europeo, curiosa coincidencia. Óliver Torres, seguirá así, pensando en Europa, aunque esta vez, de cara a la próxima temporada, ya que los amarillos son séptimos en la tabla, y están a un paso de conseguir la clasificación para jugar en Europa la temporada que viene. Si el Villarreal consigue cerrar matemáticamente su clasificación europea ante el Sevilla, sea con su equipo de siempre, o con su actual equipo, Oliver Torres jugará Competición Europea la próxima temporada. Y no es un mal consuelo.
(Publicado en Marca el 3 de mayo de 2014)
“Historia de una exclusiva”
Hay quien piensa que la suerte, simplemente llega; otros, preferimos buscarla.
Praia del Rey, Óbidos, localidad portuguesa donde se aloja la Selección de Fútbol de Portugal. Los medios montan guardia en la entrada del Hotel Marriot, ya que el personaje del día, Cristiano Ronaldo, no se ha dejado ver en todo el día.
En la parte de atrás del Hotel, hay una escalera que lleva a sus huéspedes directamente a la playa, aunque no es probable que los jugadores de la Selección hagan este trayecto y se dejen ver en la arena.
Por la mañana, antes del entrenamiento en el que Cristiano no iba a estar, había tenido esa corazonada y tras consultar la agenda con mi compañero me dice que en principio no tenemos nada, así que si quiero, puedo jugármela; mi siguiente paso es contactar con el periódico para solicitar el visto bueno, ya que existe el riesgo de que, una vez allí, la seguridad del Hotel o del equipo, me descubran y eso ponga en riesgo la continuidad de nuestro trabajo en Portugal. Del periódico me dicen que adelante y suerte.
A las 17.15 aparco el coche a 1.5km. del hotel, abro el maletero, guardo una cámara y un teleobjetivo en una mochila, me pongo un bañador, cojo una toalla, y emprendo mi descenso a la playa.
Los 1.500m que me separan de las hamacas del Hotel Marriot, se me hacen larguísimos, por el viento, la arena en las zapatillas y sobre todo por los 8 kilos de objetivo que llevo a mi espalda.
Las 24 hamacas del Marriot están vacías, por lo que supongo que nadie se molestará si ocupo una. Fuera de las hamacas hay no más de 20 personas desperdigadas en pequeños grupos familiares y parejas; también hay 2 socorristas, que amablemente me indican que la bandera amarilla prohíbe nadar pero permite bañarse, por lo que me doy un chapuzón para terminar de integrarme en el ambiente y en el paisaje.
Son las 18.30, y tras un tercer baño, me tumbo en la hamaca, dispuesto a desistir en mi corazonada mañanera en cuanto mi bañador vuelva a estar seco.Detrás de mi hamaca, está el último peldaño de la escalera que une el Hotel y la playa. Un momento…oigo voces, alguien viene a darse un baño…
Giro mi cabeza y al primero que veo es a Meireles, dejo de mirar (…), vuelvo a mirar, le acompañan Beto, Bruno Alves, y Cristiano Ronaldo! Esto pinta bien!
Los 4 pasan tras de mi y se dirigen hacia la izquierda a una zona vacía de la playa, protegida por unas rocas; ponen sus toallas en la arena y se sientan. Distancia 800metros, sol de cara y por si fuera poco un miembro de Seguridad aparece por mi derecha y se sitúa entre ellos y yo…
Tras estudiar la situación para asegurar la única máxima que uso en estos casos “ver sin ser visto” , decido recojer mis enseres, bajar a la orilla y caminar hacia el punto donde está Cristiano Ronaldo, sobrepasarle y pararme a 1 km. Con ello consigo que el sol quede a mi espalda, y además aprovecho el desnivel que la playa tiene cerca del agua para parapetarme. Coloco mi toalla, me acuesto y al comprobar que yo no les veo, ni ellos a mi, desde esa posición comienzo a subir centímetro a centímetro la duna…
Ahí están; cámara, teleobjetivo, on; ráfaga de disparos, compruebo, una más, para asegurar, compruebo… lo tengo!
Como a 500 metros Un miembro de seguridad, de los 4 que han ido llegando, se dirige hacia mi posición… Buen momento para finalizar mi baño. Me incorporo, me acerco al agua, vuelvo a la toaya, miro, él ya no mira hacia mi. Por suerte, cuatro vecinos adolescentes recojen sus toayas y se van, momento que aprovecho para mezclarme con ellos y pasar al lado del vigilante sin que éste repare especialmente en mi. Son las 19.20.
Conseguido!
Me alejo, me alejo, me alejo…





