Cristiaaaaaaano Ronaaaaaaldo

2 de septiembre de 2012.  Real Madrid 3 – Granada 0

Cristiano Ronaldo marcó 2 goles pero no celebró ninguno de sus goles…

Al término del patido, y en la zona mixta, declaraba ante los medios: “Estoy triste y por eso no he celebrado los goles”

Al día siguiente ponía rumbo a Portugal para concentrarse con su selección.

5 de octubre de 2014. Real Madrid 5 – Athletic de Bilbao 0

Cristiano Ronaldo, marca 3 goles, celebra los 3 por todo lo alto, y el Bernabeu corea su nombre tras cada gol del portugués:

1-0 “Cristiaaaano Ronaaaaaldo” 

3-0“Cristiaaaano Ronaaaaaldo”

5-0″Balón de Oro, Cristiano Balón de Oro, Balón de Oro, Cristiano balón de oro”

En tan solo 2 años, Cristiano Ronaldo a pasado de la tristeza, a la felicidad plena. Ahora la grada corea unánimemente su nombre,  es considerado por muchos el mejor jugador del mundo, y en lo que va de temporada ha marcado 17 goles en tan solo 11 partidos…

Cristiano Ronaldo, se ha consagrado; el Bernabeu lo dejó claro  hace unos días. Es el ídolo madridista indiscutible, y así  se lo hizo saber su afición durante ese partido.

Al día siguiente, al igual que hace 2 años, se marchó con su selección, pero esta vez feliz, muy feliz.

“El fotógrafo mariachi”

mariachiHace dos días durante la retransmisión del Alemania-Argelia del Mundial de Fútbol de Brasil, llamó la atención la imagen de un fotógrafo trabajando en el campo con un sombrero de mariachi.

El sombrero lleva 46 años asistiendo a Mundiales de Fútbol  y Juegos Olímpicos, y el fotógrafo que apareció en las imágenes de televisión con tan llamativo complemento es el fotógrafo tunecino Hosni Mannoubi.

El “capricho” del sombrero no es un capricho del propio Hosni, sino de su padre, el también fotógrafo Béchir Manoubi. Béchir, hoy ya jubilado y de 84 años de edad, se colocó el sombrero en la cabeza en 1968, y desde entonces recorrió el mundo con este llamativo “mariachi” en su cabeza asistiendo a todos los Mundiales y Juegos Olímpicos que se celebraron hasta la Olimpíada de Atenas en 2004. Casi 40 años  fotografiando el deporte de élite con el sombrero de 8 kilos de peso en su cabeza. “No pesaba tanto al principio, pero le fuí añadiendo recuerdos, pins y llaveros y ya su peso ronda los 8 kilos” contaba Béchir en una entrevista en 2002.

La historia de cómo un fotógrafo nacido en Túnez, se pasea por el mundo trabajando con un gorro de mariachi, la explica el propio Béchir: “El sombrero lo llevo desde 1968, durante los Juegos Olímpicos de México; participé en un concurso de fotografía y gané el primer premio que consistió en un cheque de 3.000 dólares y el sombrero de mariachi. Me hizo mucha gracia y desde entonces decidí no quitármelo y lo llevé a todas las competiciones mundiales que se celebraron entre 1968 y 2004″

Béchir se jubiló en 2004 y pasó la cámara y los 8 kilos de sombrero, a su hijo Hosni, que trabaja hoy día en el Mundial de Brasil y porta orgulloso en su cabeza, los recuerdos de su padre: 46 años de fotos y de deporte.

Óliver Torres. Atlético de Madrid. Dorsal 16

Enhorabuena @atleti ! Partidazoooo, ya solo queda un paso !

Con este tuit, felicitaba públicamente Óliver Torres a su Club, El Atlético de Madrid, Club al que pertenece, aunque desde hace cuatro meses, el joven internacional Sub-21, juega en el Villarreal, tras marcharse cedido para “foguearse” en el mercado de invierno.

Mientras sus compañeros celebraban sobre el césped de Stamford Bridge la clasificación para la Final de la Champions, Óliver se dejaba los pulgares enviando “wasaps” a todos sus compañeros, al mister, a los fiscos, al utillero, y a todos los que desde que tenía 13 años le han conocido y cuidado en su camino desde los campos de entrenamiento de Majadahonda, al Vicente Calderón. Tampoco descuidó su cuenta de Twitter de la que hizo uso con el tuit mencionado para felicitar genéricamente a los seguidores atléticos.

Seguramente, Óliver llegó a verse junto a sus compañeros de equipo, de rojiblanco, y en el campo del Chelsea… Pero tras la euforia del momento, no debe de resultar nada fácil digerir, que tu equipo, en el que has estado desde pequeño, al que sigues perteneciendo, y del que te has separado hace solo cuatro meses, consiga el logro de “La Final”, la Final de Champions, cuarenta años después, y tú estés desplazado, apartado, cedido. Puede que para esa situación no haya consuelo, aunque sin duda, la cercanía de los tuyos te hace más llevadero ese momento de soledad.

Por suerte, sus amigos habían decidido viajar desde su Navalmoral de la Mata (Cáceres) hasta Villarreal para pasar la festividad del día 1 de Mayo con Óliver. Y así, pudieron ver la semifinal con él, celebrar con él los goles, la soñada clasificación, y también alegrar la soledad del que ve la Final de Champions , uno de los sueños de cualquier futbolista desde niño, tan cerca y a la vez tan lejos… Quien tiene un amigo, tiene un tesoro, y por suerte, Oliver tiene varios.

El día 1 de mayo, se pudo ver al joven jugador paseando por la playa de Voramar, acompañado de su hermano y sus 4 amigos. Ataviado con una gorra, para pasar desapercibido, su gesto era pensativo, quizás tristón. No es ni de lejos el más hablador de su pandilla, pero quien que le ha visto reírse, entrenando y jugando a fútbol, sabe que ese Oli, no era el Oli de siempre. Seguramente, el eco de la sintonía de Champions, no dejaba de sonar en su cabeza, y aunque a buen seguro hizo esfuerzos por entrar en las conversaciones de sus amigos, solo se quedaron en eso.

Toca volver a la realidad, y tras pasar “el día después” en Benicasim, Óliver volverá a los entrenamientos con el Villarreal y el domingo viajará con el equipo para enfrentarse al Sevilla, reciente finalista europeo, curiosa coincidencia. Óliver Torres, seguirá así, pensando en Europa, aunque esta vez, de cara a la próxima temporada, ya que los amarillos son séptimos en la tabla, y están a un paso de conseguir la clasificación para jugar en Europa la temporada que viene. Si el Villarreal consigue cerrar matemáticamente su clasificación europea ante el Sevilla, sea con su equipo de siempre, o con su actual equipo, Oliver Torres jugará Competición Europea la próxima temporada. Y no es un mal consuelo.

(Publicado en Marca el 3 de mayo de 2014)

“Historia de una exclusiva”

obidos

Hay quien piensa que la suerte, simplemente llega; otros,  preferimos buscarla.

Praia del Rey, Óbidos, localidad portuguesa donde se aloja la Selección de Fútbol de Portugal. Los medios montan guardia en la entrada del Hotel Marriot, ya que el personaje del día, Cristiano Ronaldo, no se ha dejado ver en todo el día.

En la parte de atrás del Hotel, hay una escalera que lleva a sus huéspedes directamente a la playa, aunque no es probable que los jugadores de la Selección hagan este trayecto y se dejen ver en la arena.

Por la mañana, antes del entrenamiento en el que Cristiano no iba a estar, había tenido esa corazonada y tras consultar la agenda con mi compañero me dice que en principio no tenemos nada,  así que si quiero, puedo jugármela; mi siguiente paso es contactar con el periódico para solicitar el visto bueno, ya que existe el riesgo de que, una vez allí, la seguridad del Hotel o del equipo, me descubran y eso ponga en riesgo la continuidad de nuestro trabajo en Portugal. Del periódico me dicen que adelante y suerte.

A las 17.15 aparco el coche a 1.5km. del hotel, abro el maletero, guardo una cámara y un teleobjetivo en una mochila, me pongo un bañador, cojo una toalla, y emprendo mi descenso a la playa.

Los 1.500m que me separan de las hamacas del Hotel Marriot, se me hacen larguísimos, por el viento, la arena en las zapatillas y sobre todo por los 8 kilos de objetivo que llevo a mi espalda.

Las 24 hamacas del Marriot están vacías, por lo que supongo que nadie se molestará si ocupo una. Fuera de las hamacas hay no más de 20 personas desperdigadas en pequeños grupos familiares y parejas; también hay 2 socorristas, que amablemente me indican que la bandera amarilla prohíbe nadar pero permite bañarse, por lo que me doy un chapuzón para terminar de integrarme en el ambiente y en el paisaje.

Son las 18.30, y tras un tercer baño, me tumbo en la hamaca, dispuesto a desistir en mi corazonada mañanera en cuanto mi bañador vuelva a estar seco.Detrás de mi hamaca, está el último peldaño de la escalera que une el Hotel y la playa. Un momento…oigo voces, alguien viene a darse un baño…

Giro mi cabeza y al primero que veo es a Meireles, dejo de mirar (…), vuelvo a mirar, le acompañan Beto, Bruno Alves, y Cristiano Ronaldo! Esto pinta bien!

Los 4 pasan tras de mi y se dirigen  hacia la izquierda a una zona vacía de la playa, protegida por unas rocas; ponen sus toallas en la arena y se sientan. Distancia 800metros, sol de cara y por si fuera poco un miembro de Seguridad aparece por mi derecha y se sitúa entre ellos y yo…

Tras estudiar la situación para asegurar la única máxima que uso en estos casos “ver sin ser visto” , decido recojer mis enseres, bajar a la orilla y caminar hacia el punto donde está Cristiano Ronaldo, sobrepasarle y pararme a 1 km. Con ello consigo que el sol quede a mi espalda, y además aprovecho el desnivel que la playa tiene cerca del agua para parapetarme. Coloco mi toalla, me acuesto y al comprobar que yo no les veo, ni ellos a mi, desde esa posición comienzo a subir centímetro a centímetro la duna…

Ahí están; cámara, teleobjetivo, on; ráfaga de disparos, compruebo, una más, para asegurar, compruebo… lo tengo!

Como a 500 metros Un miembro de seguridad, de los 4 que han ido llegando, se dirige hacia mi posición… Buen momento para finalizar mi baño. Me incorporo, me acerco al agua, vuelvo a la toaya, miro, él ya no mira hacia mi. Por suerte, cuatro vecinos adolescentes recojen sus toayas y se van, momento que aprovecho para mezclarme con ellos y pasar al lado del vigilante sin que éste repare especialmente en mi. Son las 19.20.

Conseguido!

Me alejo, me alejo, me alejo…

Ver en Marca.com

Cuatro segundos, 25 fotos

Cuatro segundos, 25 fotos.

4segA las 22.33.15 apreté el disparador de mi cámara enfocando a Leo Messi en el centro de la imagen. Inconscientemente dejé de respirar. Fueron 4 segundos reflejados en una secuencia de 25 fotogramas, en los que Leo Messi con una velocidad endiablada, se fue directo al área contraria esquivando a Lass, Sergio Ramos, Albiol, Marcelo y de nuevo a Sergio Ramos para finalmente ejecutar un certero chut con su pierna derecha que acabó batiendo la red de Casillas. Era el 0-2. El reloj de mi cámara marcaba 22.33.19. En ese instante Messi se levantó, y comenzó su carrera hacia la banda para celebrar el tanto momento que aproveché para volver a tomar aire. Fue su gol en la Semifinal de Champions. 4 segundos, 25 fotos.

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“Trapos: Trapo, Trapito y Trapote”

Trapos: Trapo, Trapito y Trapote”

(Ramón Calderón: Bárcenas, Nanín y Trapote)

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Después de todo lo que Marca destapó sobre estos personajes, uno de los adjetivos, o sustantivos dado el caso, que más se ha oído en la calle es el de sinvergüenzas. Pues enhorabuena a todos los que lo piensan: realmente lo son. Sólo unos sinvergüenzas, cierran una discoteca de moda del centro de Madrid para celebrar que les han echado de su trabajo por mentirosos, falsos y tramposos.

Desde las once de la noche, la entrada de la discoteca delata el fiestorro: varias dobles filas de cochecitos de cientos de miles de euros mal aparcados adornan la Calle Barceló. En la entrada, un desfile continuo de vestidos cortos y tacones altos; la proporción chica-chico gana por 7 a 1. Dentro, muchos tragos, y muchos abrazos, o sea, exaltación de la amistad: un asistente al fiestorro me enseña una foto hecha con su móvil y me pregunta ¿cuánto pagaría Marca por estas fotos? Calderón y Nanín (los que hace una semana decían no conocerse) aparecen en una, copa en mano, abrazados y sonrientes; en otra podemos ver el abrazo entre Calderón y Bárcenas…como dijo un famoso escritor al que no menciono por no mezclar aquí su nombre, es la España de charanga y pandereta.

Pasada la una de la mañana, Bárcenas se asoma a la puerta principal, y al ver que hay medios esperando en la entrada, nos trampea, muy en su línea, saliendo por una puerta trasera, claro que la policía no es tonta y le descubrimos. Cinco minutos más tarde Ramón Calderón y su mujer, tal vez advertidos por Bárcenas de que no se pueden escapar sin que les veamos, aparecen por la puerta principal, con gesto serio, y sólo mostrando esa sonrisa de “…dientes que es lo que les jode…”. Unos infiltrados más tarde, como a las dos de la mañana aparece Nanín, que resopla cuando ve que aún estamos en la puerta esperando; quizás sea que no le gustan los medios, sobre todo los que no le pagan… (hablan ya de cifras millonarias para una entrevista a Nanín en tv).

La salida de los personajes, me recuerda hechos ya vividos la semana pasada. Bárcenas se intenta esconder pero le vemos, Calderón sale por la puerta principal, porque no le queda otra, y Nanín pasaba por allí…

Ver en Marca.com

Falta un ídolo en el Madrid.

Falta un ídolo en el Madrid.

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  • Yo me pongo de portero ”
  • Vale!. Atención… la coge el canterano del Madrid…”

Es textual. Esta conversación la escuché a dos niños que jugaban al fútbol en una plaza de un barrio del norte de Madrid, mientras me dirigía a mi casa.

No hace tanto, seguramente, el niño que se pone de portero se “hubiera pedido” a Casillas, y el que pretende meter gol y va ataviado con una camiseta del Real Madrid sin nombre a la espalda, hubiera sido Raúl, Zidane, o Bechkam

La calle , y en este caso la inocencia de dos niños de 9 años, que sólo quieren divertirse un rato con su pelota y emular lo que ven en los grandes es soberana y dicta sentencia: falta un ídolo en el Madrid.

En Barcelona tienen a Messi, en el Manzanares está el Kun y en el Madrid… en el Madrid…, Raúl ya no es el ídolo que fue, ya que entre otras cosas para la acepción de ídolo, la juventud es casi obligatoria.

Cierto es que Casillas, es una estrella, pero sólo en un equipo de 11. Individualmente, los niños cuando juegan en ese parque, no se piden a Casillas, ni a Valdés ni a Bufón,; ellos se piden ser Messi, Agüero, Xavi o Torres; curiosamente nadie se pide a Ronaldo porque la dualidad del nombre todavía confunde, aunque si Cristiano acaba recalando en el Madrid está claro que sí será un ídolo.

Siguiendo con estos niños del parque, quizás el último ídolo claro que recuerdan, aparte del omnipresente Raúl, sea Zidane, y siendo esto así, es normal. La sombra de Zidane es y será siempre muy alargada.

Madrid, Sábado 20 de diciembre de 2008.

Ángel Rivero.

 

“Gambas al ajillo for Cristiano Ronaldo”

Cristiano Ronaldo. Manchester United. 2008

Cristiano Ronaldo. Manchester United. 2008

Hablamos de la comida favorita del crack mediático del momento: Cristiano Ronaldo.

Nos lo cuenta Rogerio, su cocinero, traductor, presidente del club de fans y sobre todo amigo personal de Cristiano. Rogerio, de origen portugués, es el cocinero del restaurante español “La Viña”, el más frecuentado por Ronaldo en la pequeña localidad inglesa de Auderley Edge, donde el astro luso tiene su casa al igual que otros jugadores del United o del Liverpool. Auderley Edge es una pequeña población residencial situada a veinte kilómetros del centro de Manchester. Es un lugar tranquilo y rodeado de vegetación ideal para desconectar del bullicio del centro de Manchester; un lugar ideal para vivir, siempre que tengas los varios millones de euros necesarios para comprar aquí una vivienda. Buscando un paralelismo con Madrid, ésta sería “La Moraleja del United”

Cristiano suele acudir al Restaurante La Viña para ver a su amigo Rogerio, y también, como no, por la buena comida que este le prepara. “No es nada sibarita” cuenta Rogerio, “y destaca en la mesa por lo mismo que en su vida personal: porque es un tío extremadamente normal”. Le pregunto por cuál es el rincón favorito de Cristiano; “en el restaurante, no tiene un sitio favorito, y le da igual dónde sentarse. Tampoco se molesta si le piden un autógrafo o una foto, eso sí, siempre con educación y que le dejen comer tranquilo; lo primero es lo primero” comenta entre risas Rogerio.

Rogerio me invita a tomar algo en el bar de La Viña. Al momento de haberme sentado en la barra, me encuentro como en casa. Pido una caña y las dos opciones que me ofrece son “¿Cruzcampo o San Miguel?”, caray! Por un momento me olvido de que estoy en un pueblecillo de Manchester…Me fijo en la variedad de vinos que hay tras a barra y son Rioja, Albariño, Ribera, todos de origen español….Por lo que veo, Cristiano Ronaldo no echará nada en falta  si finalmente se muda a Madrid.

Suena el móvil de Rogerio. Rogerio me lo muestra y para mi sorpresa, atisbo a ver en la pantalla del móvil que la llamada es de un tal “Cris” Se retira unos metros y cuando vuelve me confirma que Cris es el nombre de pila de Cristiano. “Para su familia y sus amigos es Cris”

Comienza a llegar gente al restaurante y Rogerio debe dejar la conversación. Agradezco su atención y para despedirme le dejo un mensaje para Cristiano Ronaldo: “Dale recuerdos, y dile que nos vemos en Madrid” Risas…

Entrevista concedida por Rogerio, cocinero del Restaurante “La Viña”

Auderley Edge – Manchester.

21-06-2008